Subtipo instintivo
Eneagrama 2 conservación (sp2): el colchón bueno
Privilegio es palabra de telediario: se dice de los apellidos que abren puertas y de los coches oficiales, y nadie se la pone a sí mismo sin carraspear. El test la coloca junto a sp2 como propuesta, no como sentencia, y a veces con otro código del dos al lado. Y queda en el aire una pregunta: qué privilegio puede tener un dos, el tipo al que uno imagina siempre dando, sin apellido ni coche oficial.
- principal
- segundo
- en el olvido
El código no dice cuál de los otros dos es el segundo y cuál queda en el olvido
Contratipo: la pasión se vuelve contra sí misma
01
Qué protege este instinto
- spcuido lo mío
- somiro el conjunto
- sxme vinculo uno a uno
En el llavero del sp2 hay cinco llaves y solo una abre su piso. Las otras son de la madrina, de su hermana, del amigo de la facultad con el que compartió piso y de la casa del pueblo, y todas han abierto alguna noche de frío sin avisar antes. Para un dos, al que asusta no hacerle falta a nadie, estar a salvo tiene esa forma: puertas donde su llegada no extraña a nadie.
La madrina adopta un perro, y el sofá donde él dormía la siesta los domingos amanece con una manta llena de pelos y un cuenco al lado. El domingo siguiente el sp2 llega con un cepillo para perros, pasa media hora quitando pelos del sofá, se tumba encima con el perro a los pies y no se levanta hasta la hora de la cena.
A mitad de mes, cuando ya solo queda para lo justo, lo que sobra se va a la costurera de la esquina, que lo conoce desde niño. Le lleva una chaqueta con el forro descosido y, mientras ella cose, él se toma el café que le pone sin preguntar y le cuenta la semana. Sale con la chaqueta arreglada y con la sensación de haber pasado por casa.
02
Cómo tiñe la pasión del tipo
- La pasión del tipo sale hacia fuera a través del instinto
- Contratipo: la pasión se vuelve contra sí misma
Cuando la familia se queda a dormir en casa de los abuelos, el colchón sin muelles sueltos es del sp2 cada Semana Santa, y los primos, que llegan antes, extienden sus sacos en el suelo sin tocarlo. El orgullo del dos, que no se conforma con ser uno más, aquí lo encuentra en lo que la casa le guarda: ese colchón le dice que allí su espalda cuenta.
En su empresa las vacaciones se eligen por antigüedad, y aun así la primera quincena de agosto lleva seis años siendo del sp2, que nunca la ha pedido: su nombre ya está en el cuadrante. Eso nombra la palabra privilegio en este dos. El año en que una jefa nueva aplica la antigüedad a rajatabla, él ve su nombre en julio y no consigue concentrarse en toda la mañana.
Llega una ola de calor y en el edificio la gente duerme con toallas mojadas. Un so2 o un sx2 se taparían la necesidad cuidando de todo el rellano; en un dos de conservación el cuerpo no se deja tapar, y con treinta y cinco grados en el dormitorio no hay orgullo que duerma. El sp2 se instala una semana en casa de una amiga con piscina, para ayudarla con los niños: los lleva al colegio y, a cambio, duerme fresco y come a su mesa. A los vecinos les cuenta lo mucho que lo necesitaba su amiga; de la piscina, nada.
03
En qué se distingue de los otros dos de su tipo
- Esta página
- Contratipo
so2, ambición
En los cumpleaños, la tarta la acaban partiendo ellos dos, aunque no sean de la familia. Cuando una prima se muda, la familia entera va a ayudar un sábado. El so2 lleva desde las ocho la mudanza en la cabeza: la furgoneta, quién baja qué, las pizzas para doce. El sp2 carga lámparas y cojines, se queda a estrenar la butaca cuando ya está montada y vuelve a casa con el microondas viejo que la prima le ha apartado. Si hay que ayudar a la familia un día entero, ¿qué cuidas primero: que la jornada salga para todos o que tú acabes entero y bien atendido?
sx2, seducción
Los dos se vuelven de la familia enseguida: a los dos meses de salir con alguien ya les piden ayuda con la cena de Nochebuena de los suegros. A la pareja de cada uno le sale un trabajo de un año en otra ciudad. El sx2 cambia turnos para volar cada quince días y convierte cada visita en una reconquista, con discusión y reconciliación incluidas. Al sp2 las llamadas no le cuestan; le cuesta la casa, donde nadie le deja la luz del portal encendida, y a los dos meses cena tres noches por semana en casa de su madre. Si la persona con la que estás se va un año, ¿qué te falta antes: la tensión de volver a ganarla o que alguien cuide de ti a diario?
04
Su lugar en el orden y el instinto que queda en el olvido
- sp/so/sx
- sp
- so
- sx
- sp/sx/so
- sp
- sx
- so
Con este instinto como principal, hay dos órdenes posibles
Sus amigos van al concierto del año en un estadio: siete horas de pie, sin sombra, en pista. El sp2 se compra una entrada de grada, con respaldo y a la sombra desde las seis, y los ve desde arriba como puntos de colores. Su instinto principal, la conservación, tiene lo que pedía; los amigos vuelven con la voz rota y un repertorio de bromas de esa noche que él no entiende.
En los viajes con amigos se hace un bote para la gasolina, y el sp2 nunca pone. El orden deja lo social en el olvido, y su orgullo no se imagina a sí mismo en la lista de los que deben: con estar él, ya aporta. En el viaje siguiente le dan las llaves del coche con el depósito en reserva, y él se lo toma como una muestra de confianza.
En once años de pareja, las escapadas, las cenas fuera y hasta la primera cita las ha propuesto Irene. Con lo social de segundo y lo sexual en el olvido, el orgullo del sp2 sigue una regla que nunca ha formulado: quien propone es quien necesita. Hace un año Irene empezó a salir en moto con un grupo los domingos; él le ayuda a cargar la bolsa y le pide que no vuelva tarde.
05
Qué muestra el test
Todo se ha separado: subtipo y orden completo
El segundo y el que queda en el olvido casi empatan: subtipo sin orden
El principal y el segundo casi empatan: dos candidatos
De las cuatro salidas, el instinto es la que peor mide este test, y lo decimos sin rodeos: en aproximadamente la mitad de los casos no se separa, y entonces mostramos dos candidatos en lugar de uno. Lo que un sp2 cuenta de sus cercanos está lleno de marcas de preferencia: que le guarden sitio, que lo echen de menos, que alguien lo trate distinto que a los demás. Todo eso es vocabulario de trato especial dentro de un vínculo, y ese vocabulario es también el del instinto sexual. En la pantalla puede acabar en sx2 como segundo candidato, o en lo sexual como principal.
06
Preguntas
¿Por qué me cuesta tanto vivir solo, si no busco mucha compañía?
En una casa donde vives solo, la cena está resuelta y la calefacción puesta, y aun así falta algo que para un dos de conservación forma parte del abrigo: que alguien cuente con que llegas. Sin eso, la despensa llena no tranquiliza del todo. Apúntate a algo con horario y con gente que note tu ausencia, un coro, un equipo, la cena de los jueves de un grupo.
¿Por qué me cuesta pedir hasta lo más pequeño?
Pide una cosa pequeña y el orgullo del dos ya oye la palabra que más evita: necesito. Con la conservación como principal, además, lo que falta no es una opinión sino frío, sueño o hambre, cosas que no se disimulan, y cada no puede sentirse como si te quitaran la silla. Pide a alguien de confianza que te pregunte una vez por semana qué necesitas: contestar cuesta menos que pedir.
Cuando alguien cercano cae en cama, me bloqueo. ¿Tiene que ver con el subtipo?
Puede ser. Cuando cae quien te cuida, el instinto de conservación hace primero su cuenta, la de tu cena y tu casa, y el miedo por la otra persona llega un poco detrás. Ese orden avergüenza, pero es del instinto, no del cariño. Ese primer rato ocúpate de algo práctico para los dos, la maleta del hospital, y el cariño llega enseguida.
Me encanta ser invitado, pero recibir en casa me agota. ¿Por qué?
De invitado cobras; de anfitrión pagas, y el orgullo no admite pagar menos de lo que cobraste: tu mesa tiene que estar a la altura de las que te agasajaron. Recibe de dos en dos y no en grupo: una mesa pequeña no tiene que estar a la altura de nadie.
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