Subtipo instintivo
Eneagrama 4 conservación (sp4): la envidia arremangada
«Tenacidad» es palabra de currículum, de las que van al final junto a «resolutivo», y el test te la da como nombre de un subtipo, sp4. Puede que lo tuyo se parezca más a no fiarte de nada que te den hecho. El código es una propuesta, y a veces queda otro del cuatro cerca. Si la palabra te sobra, mira qué haces con lo que te llega terminado: de eso habla el nombre de este cuatro, más que de insistir.
- principal
- segundo
- en el olvido
El código no dice cuál de los otros dos es el segundo y cuál queda en el olvido
Contratipo: la pasión se vuelve contra sí misma
01
Qué protege este instinto
- spcuido lo mío
- somiro el conjunto
- sxme vinculo uno a uno
En el alféizar de la cocina del sp4 no hay ni una planta de vivero. Todas salieron de esquejes que pidió a las vecinas y enraizó en frascos de mermelada, y de cada una sabe cuánto tardó en echar raíz y cuál estuvo a punto de pudrirse. Eso guarda la conservación en un cuatro: cosas en las que se ve su propio trabajo, porque a este tipo lo que no lleva su esfuerzo no le cuenta nada de quién es.
Cada mañana, antes del colegio, la vecina del tercero le hace las trenzas a su hija, porque a él nunca le quedan. Un día la vecina avisa de que se muda con su hijo a otra ciudad. Faltan dos semanas, y esa misma noche el sp4 está frente a un tutorial con una muñeca sobre las rodillas, cruzando mechones hasta la una. Algo de todos los días en su casa dependía de una persona que ya tiene fecha de mudanza, y eso no lo deja dormir.
A final de mes, con el cumpleaños del niño encima y dos billetes en la cartera, no compra la piñata hecha del mercado: compra papel de colores, engrudo y una olla de barro, y la arma en tres noches. Sale torcida, con un cuerno más corto que el otro. Cuando los niños la rompen a palos, a él se le encoge algo por dentro, como si estuvieran rompiendo una silla de su casa.
02
Cómo tiñe la pasión del tipo
- La pasión del tipo sale hacia fuera a través del instinto
- Contratipo: la pasión se vuelve contra sí misma
En el mercado, los puestos vecinos son de familias que venden ahí desde los abuelos, y la clientela les llega por costumbre. El del sp4 lo abrió él hace seis años. En un cuatro de conservación, la envidia se fija en el respaldo que cada cual tiene detrás y en quién se lo dio, y un respaldo se cuenta: cada mañana, sin proponérselo, cuántas clientas se paran enfrente antes de llegar a él.
Una clientela ganada así no se queda por costumbre. Los martes el sp4 llama a las que no han venido en dos semanas; en una libreta apunta quién está de viaje y a quién le salió harinoso el melón, y en agosto, cuando medio mercado cierra, él abre. Tenacidad, en este cuatro, es ese mantenimiento sin final: lo que levantó con sus manos sigue en pie mientras él siga sosteniéndolo.
Los otros dos cuatros acaban sacando su envidia afuera, ante el grupo o ante una persona. Al sp4 también le gustaría que algún vecino de puesto dijera que no es justo; pero en un cuatro de conservación esa frase no sostiene nada: la lástima de un martes no paga el alquiler de marzo. Así que los domingos, cuando los demás bajan la cortina, él reparte pedidos por el barrio, con el nombre del puesto escrito a mano en cada caja. La envidia va dentro de las cajas, entre el género.
03
En qué se distingue de los otros dos de su tipo
- Esta página
- Contratipo
so4, vergüenza
Los dos salen de una boda sabiendo de memoria quién estrenó casa y quién cambió a sus hijos a un colegio privado. Una amiga de la escuela sube fotos de su viaje a Japón, pagado con ahorros. El so4 pasa la noche pensando qué dirá de él el grupo de excompañeros, donde casi nadie ha salido del país. El sp4 abre esa misma noche una hoja de cálculo y cuenta cuántos meses de horas extra cuesta ese viaje. Cuando a alguien le va mejor que a ti, ¿qué abres esa noche: una hoja de cálculo o el chat del grupo?
sx4, odio y competencia
A ninguno de los dos le sale lo justo: si los invitan a comer, llegan con tres platos donde pidieron uno. En el concurso de cocina de las fiestas del barrio, el guiso de una vecina se lleva el primer premio. El sx4 haría de la vecina su rival de las fiestas siguientes: la estudiaría y el año siguiente se sentaría a su lado para ganarle a ella. El sp4 cocina ese mismo guiso cuatro veces, solo, el domingo siguiente, apuntando en un papel cuánto comino lleva cada intento. Cuando alguien te gana, ¿a quién vuelves a mirar al día siguiente: a esa persona o a tu olla?
04
Su lugar en el orden y el instinto que queda en el olvido
- sp/so/sx
- sp
- so
- sx
- sp/sx/so
- sp
- sx
- so
Con este instinto como principal, hay dos órdenes posibles
Tiene un sábado libre en todo el mes, y sus amigos hacen paella en el campo: va Carmen, que le gusta, y un primo que lleva un restaurante y busca frutero. El sp4 lo pasa en el tejado con tejas nuevas y mortero, porque en octubre la gotera cae sobre la cama de su hija. Así decide en él la conservación, su instinto principal. El lunes el restaurante ya tiene frutero, y a Carmen no le ha escrito.
En la cena de Navidad del mercado anuncian que Marisa, la de los quesos, presidirá la asociación. El sp4 bromea sobre lo bien que se manda desde un despacho y se ríe él solo. Al día siguiente, en el grupo de mensajes, se comenta su resentimiento; él cree que estuvo gracioso. Lo social, en este orden, está en el olvido: la envidia por el sitio de los demás hace de las suyas en la mesa, y él vuelve a casa contento.
Su mejor amigo deja la ingeniería para tocar en una banda de cumbia. El sp4 le dice que a los cuarenta eso es una irresponsabilidad, y desde entonces le pregunta tras cada concierto cuánta gente fue y qué se siente ahí arriba. El amigo acaba contestando con audios. Con lo social de segundo y lo sexual en el olvido, la envidia se alimenta de la aventura del amigo, y él lo llama interés.
05
Qué muestra el test
Todo se ha separado: subtipo y orden completo
El segundo y el que queda en el olvido casi empatan: subtipo sin orden
El principal y el segundo casi empatan: dos candidatos
De las cuatro salidas, el instinto es la que peor mide este test, y lo decimos sin rodeos: en aproximadamente la mitad de los casos no se separa, y entonces mostramos dos candidatos en lugar de uno. Las cuentas que el sp4 hace de sí mismo están llenas de otros: el vecino que heredó el negocio, la compañera a la que le pagaron la carrera, el cuñado que nunca tuvo que pedir un préstamo. Él habla de cimientos; quien solo lee las palabras oye a alguien que vive pendiente de dónde queda cada uno en el grupo. Por esa lectura lo social puede subir hasta pisarle los talones a la conservación, y so4 aparecer en pantalla como segundo código posible.
06
Preguntas
¿Por qué me molesta una solución ya hecha, aunque sea mejor que la mía?
Una solución ajena llega terminada, sin un solo punto donde se note tu mano, y a un sp4 las cosas se le vuelven propias por esas marcas. Por eso la molestia aparece aunque la idea funcione mejor: no juzga la calidad, reclama sitio. Haz dos listas cortas: dónde necesitas dejar huella, quizá en tu oficio o en tu cocina, y dónde te da igual. En la segunda, acepta lo que venga hecho.
¿Por qué me duele que llamen suerte a lo que logré?
La suerte se echa a cara o cruz: es moneda al aire, no obra. Llamar suerte a lo tuyo lo pone del lado de la moneda, y para el sp4 lo que prueba que algo es suyo es justamente la obra. Si te apetece, menciona de pasada cuántas versiones tiraste antes de la buena, y cambia de tema: lo que costó no necesita testigos para haber costado.
Me ofrecen dirigir un equipo, pero prefiero hacer las cosas con mis manos. ¿Es miedo?
Prueba a describir tu semana en el puesto nuevo, hora por hora. Si en ninguna casilla aparecen tus manos, lo que te frena puede ser eso y no el miedo: un sp4 se apoya en lo que lleva su firma, y dirigir reparte la firma entre todos. En ese caso no hace falta rechazarlo: pide que el puesto conserve una parte de oficio y mira si te la dan.
¿Cómo sé si elijo el camino difícil solo por costumbre?
Cuenta las veces del último año en que elegiste lo largo sin que nadie lo pidiera, y pregúntate en cuántas el resultado salió mejor. Para el sp4 el camino largo es pagar dos veces la misma factura: lo que compra no se vuelve más suyo por eso. Si la cuenta sale pobre, prueba una vez el atajo y mira qué pasa.
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